
Fundados en la Palabra.
Guiados por la gracia.
Centrados en Cristo.
Iglesia Bautista Pacto de Gracia es una iglesia bautista reformada naciente en Temuco. Buscamos vivir bajo la autoridad de la Escritura, proclamar el evangelio de Jesucristo y adorar al Dios trino conforme a su Palabra.
Una Iglesia sometida a la Palabra de Dios
No buscamos definirnos por una estética, una tradición cultural o una identidad de marca, sino por las verdades que la Escritura enseña acerca de Dios, el evangelio, la adoración y la iglesia.
La Escritura
La Biblia es nuestra única regla infalible de fe y vida. Al completarse, cesaron los dones revelacionales y milagrosos.
El evangelio
La salvación es del Señor y es recibida únicamente por la gracia, mediante la fe inmeritoria en Jesucristo.
La adoración
Procuramos adorar al Dios trino con reverencia y sencillez, regulados por su Palabra.
La iglesia
Cristo gobierna a su pueblo mediante su Palabra y edifica a los creyentes en comunión, santidad y amor.
Nuestra fe está firmemente arraigada en la Palabra de Dios. Como Iglesia Bautista Reformada, afirmamos plenamente la Confesión de Fe de Londres de 1689 y sostenemos nuestra Declaración sobre la Espiritualidad Cristiana para resguardar la pureza doctrinal frente a ciertas corrientes dentro de la tradición reformada. Así expresamos nuestro compromiso con el evangelio y la herencia bíblica recibida.
Para glorificar a Dios, edificar a los creyentes y proclamar el evangelio
Predicación
Exponemos las Escrituras para que Cristo sea conocido y obedecido.
Discipulado
Procuramos formar creyentes firmes en doctrina, santidad y servicio.
Evangelización
Proclamamos el evangelio en la Iglesias, en las familias y en nuestra comunidad.
Nuestra historia
Iglesia Bautista Pacto de Gracia nació después de nuestra salida ordenada de una congregación local, motivada por serias preocupaciones de conciencia doctrinal y eclesiológica. No se trató de preferencias personales ni diferencias de estilo, sino de asuntos relacionados con la doctrina, la adoración, el ejercicio de la autoridad pastoral y el cuidado de las conciencias, que entendimos no podían ser tratados allí de manera suficientemente abierta, ordenada y bíblica.
Tras un tiempo de oración, reflexión y búsqueda de guía, el Señor puso en el corazón de un predicador y su familia el peso de iniciar una obra donde Cristo gobernara por medio de su Palabra. Poco después, otra familia se unió a este propósito.
Así comenzó esta obra, guiada por convicciones que permanecen hasta hoy: una espiritualidad plenamente sometida a la Escritura; doctrina confesada con claridad; adoración regulada por la Palabra; autoridad pastoral ejercida como servicio bajo Cristo, con humildad y rendición de cuentas; y conciencias no atadas más allá de lo que Dios ha mandado.
Anhelamos una iglesia donde ninguna preferencia estética, tradición cultural o criterio humano sea elevado a medida de espiritualidad, reverencia o fidelidad cristiana; donde la doctrina sea clara, la disciplina sea bíblica y la vida congregacional se desarrolle con transparencia, responsabilidad y amor fraternal.
Nuestra iglesia no se define por una controversia pasada, sino por una convicción presente: Cristo debe gobernar a su iglesia por medio de su Palabra. Hoy nos reunimos en Manuel Rodríguez 1312 y avanzamos en formación y consolidación, confiando en que el Señor edificará su iglesia.
1
Convicciones y preocupaciones
2
Salida ordenada
3
Oración y búsqueda de guía
4
Inicio de la obra
5
Formación y consolidación actual
Nuestra etapa actual
Somos una iglesia naciente, todavía en proceso de constituir plenamente su liderazgo conforme al modelo bíblico.
Actualmente, Gabriel Juri dirige la predicación y enseñanza, procurando que la obra avance bajo consejo fraternal, rendición de cuentas y dependencia del Señor, mientras trabajamos hacia una constitución eclesial plena y ordenada.
Nuestra vida como iglesia
Comunión
Procuramos recibirnos con amor, juicio caritativo y paciencia.
Formación
Crecemos mediante la predicación, la enseñanza, la oración y el acompañamiento personal.
Servicio
Cada creyente es llamado a emplear sus dones para la edificación de la iglesia y el bien del prójimo.
Camina con Nosotros
1
Visítanos un domingo
2
Conversa con nosotros
3
Conoce nuestra doctrina y práctica
4
Participa regularmente de la vida congregacional
5
Avanza hacia el discipulado y la membresía