
Cuando se trata de falsificaciones de la verdad de Dios, hay un dicho popular que se suele aplicar “para reconocer un billete falso, no hay que estudiar todos los falsos, sino conocer bien el verdadero”. Lamentablemente este dicho es solo una media verdad. De hecho, no aguanta un análisis serio. Porque asume erróneamente que es…